Jacob o Khaleb o Daniel VIII
Daniel sintió una gran desesperación, no le gustaba mentir, pero dadas las circunstancias se veía obligado a hacerlo, algo le decía que lo mejor era aislar al mundo de las cosas horribles que él acaba de conocer y esperaba que la confusión del ejecutivo le ayudara a creerle lo que él inventara.
Daniel - Perdóneme, estoy tan confundido como usted, pero contestando a sus preguntas... mi nombre es Daniel Perez, agente de seguros, teníamos una cita para ver un seguro contra siniestros para sus oficinas, me invitó a pasar a su oficina y se escuchó un fuerte ruido. Lo siguiente que supe es que estaba levantándome y usted estaba tirado junto a mi.
Daniel (realmente preocupado) - ¿Se encuentra usted bien?
Se sentó y esperó la reacción del ejecutivo.
Gutierrez - Sí, estoy bien, creo. Pero no recuerdo como lle...
Gutierrez se tapa la cara con las manos y empieza a sollozar.
Gutierrez (intentando sobreponerse) - Debo llamar a la policía.
Gutierrez (ahora preocupado) - Más importante, ¡debo llamar a mis jefes!
Gutierrez - Señor Pérez, por favor no se mueva de aquí, podríamos estar en peligro.
El hecho de que el ejecutivo recuerde algo de lo ocurrido le da a Daniel una cierta tranquilidad; pero, ¿qué tanto realmente recordaría? ¿Era él la vida inocente a la que María se refería?
Daniel - ¿A qué se refiere señor Gutierrez? ¿Sabe qué esta pasando?
Le dice esto y le pone la mano en el hombro, tanto para intentar calmarlo como para evitar que se levante y se vaya. "Demonios, por qué las cosas no podian seguir siendo como eran antes?", pensó. Era demasiado extraño. Daniel se preguntaba que le diría a Lucia al respecto .
Khaleb se frustra al ver como el fantasma atraviesa el techo del elevador. Empuñando su daga con fuerza dice, "¡Demonios! Lo perdimos." Voltea a ver a Jacob con cara de "Se nos fué, y ahora, ¿qué?" Sabía que en un combate conocer la posición del enemigo, y tener ventaja en terreno, hacía toda la diferencia. Pero a estas alturas el fantasma podría estar en cualquier lugar. Sería irresponsable ir tras él, así como sería irresponsable bajar la guardia (después de todo la bestia puede atravesar paredes y podría caerles encima en cualquier momento). Khaleb recuerda como la señora de limpieza estaba consciente de lo que había sucedido mientras había estado poseída. El señor Gutierrez podría tener información valiosa así que se dirige hacia la oficina para tener una charla con él.
Khaleb (a Jacob) - Va, pues no estuvo mal para ser la primera vez que nos topamos con uno de esos, ¿verdad? Esperemos que a la siguiente no se nos vaya... Veamos qué tiene que decir el señor Gutierrez. Creo que lo que sigue será una buena charla con María.
Después de todo el sobresalto, en cierta forma Jacob está contento de que ese fantasma o lo que sea, se haya ido de ahi, aun así tiene mucho miedo de soltar el abrecartas, pareciera que fue lo único que le hizo daño, tal vez incluso tenga que cargarlo todos los días que venga al trabajo. Lo que le recuerda que tiene todavía muchos pendientes, y peor aún, tiene que dar explicaciones al Sr. Gutierrez cuando despierte, "¿Recordará algo de lo que pasó? ¿Seguirá en problemas?" piensa.
Jacob (respondiendo a Khaleb también en dirección de la oficina del Sr. Gutierrez) - Pues yo todavía no entiendo qué pasó, pero no siento que hayamos ganado algo. Por un momento pensé que el plan estaba dispuesto, que sólo habría que seguirlo, pero ahora que eso se ha marchado, no estoy seguro de cual es el siguiente paso en el plan. Pero supongo que María nos lo podrá aclarar. Por lo pronto estoy preocupado por mi trabajo.
Dice esto al tiempo que guarda el abrecartas en su bolsillo, y comienza a estrujarse las manos sudorosas por el nervio que le da volver a hablar con el señor Gutierrez. Además, tiene que encontrar alguna buena razón para pedirle a la secretaria que le permita quedarse con el abrecartas, "¿tal vez comprarlo?" piensa.
Ambos llegan a tiempo para escuchar la pregunta de Daniel.
Gutierrez - No puedo revelarle información confidencial. Lo que le puedo decir, es que debemos esperar a que llegue la policia. Hay una señora de limpieza muy peligrosa. Debemos encerrarnos y esperar que lleguen. No debe tardar en amanecer.
Ustedes saben que es la hora de la comida. De hecho tienen ya un poco de hambre. El ejecutivo se levanta y le pone botón a la puerta. Es entonces cuando se percata de Jacob.
Gutierrez - ¿No acaba de pasar para irse temprano?
Él está en lo suyo y casi sin esfuerzo cambia de tema y reinicia la plática con Daniel.
Gutierrez - Bien, señor Perez, ya lo recuerdo. No es el mejor momento, pero uno debe de trabajar con las circunstancias. Me gustaría comprarle el seguro más grande que tenga. Con todo incluido. Me han dicho que acostumbra traer distintos contratos para toda ocasión. Me agrada la gente prevenida. ¿Qué le parece si firmamos de una vez?
El ejecutivo, saca su chequera y escribe una cantidad.
Gutierrez - Esto debe de cubrir la inconveniencia actual, más la espera. Si mañana viene podemos firmar seguros similares para las oficinas de San Diego y Nagasaki.
Daniel - Perdóneme, estoy tan confundido como usted, pero contestando a sus preguntas... mi nombre es Daniel Perez, agente de seguros, teníamos una cita para ver un seguro contra siniestros para sus oficinas, me invitó a pasar a su oficina y se escuchó un fuerte ruido. Lo siguiente que supe es que estaba levantándome y usted estaba tirado junto a mi.
Daniel (realmente preocupado) - ¿Se encuentra usted bien?
Se sentó y esperó la reacción del ejecutivo.
Gutierrez - Sí, estoy bien, creo. Pero no recuerdo como lle...
Gutierrez se tapa la cara con las manos y empieza a sollozar.
Gutierrez (intentando sobreponerse) - Debo llamar a la policía.
Gutierrez (ahora preocupado) - Más importante, ¡debo llamar a mis jefes!
Gutierrez - Señor Pérez, por favor no se mueva de aquí, podríamos estar en peligro.
El hecho de que el ejecutivo recuerde algo de lo ocurrido le da a Daniel una cierta tranquilidad; pero, ¿qué tanto realmente recordaría? ¿Era él la vida inocente a la que María se refería?
Daniel - ¿A qué se refiere señor Gutierrez? ¿Sabe qué esta pasando?
Le dice esto y le pone la mano en el hombro, tanto para intentar calmarlo como para evitar que se levante y se vaya. "Demonios, por qué las cosas no podian seguir siendo como eran antes?", pensó. Era demasiado extraño. Daniel se preguntaba que le diría a Lucia al respecto .
Khaleb se frustra al ver como el fantasma atraviesa el techo del elevador. Empuñando su daga con fuerza dice, "¡Demonios! Lo perdimos." Voltea a ver a Jacob con cara de "Se nos fué, y ahora, ¿qué?" Sabía que en un combate conocer la posición del enemigo, y tener ventaja en terreno, hacía toda la diferencia. Pero a estas alturas el fantasma podría estar en cualquier lugar. Sería irresponsable ir tras él, así como sería irresponsable bajar la guardia (después de todo la bestia puede atravesar paredes y podría caerles encima en cualquier momento). Khaleb recuerda como la señora de limpieza estaba consciente de lo que había sucedido mientras había estado poseída. El señor Gutierrez podría tener información valiosa así que se dirige hacia la oficina para tener una charla con él.
Khaleb (a Jacob) - Va, pues no estuvo mal para ser la primera vez que nos topamos con uno de esos, ¿verdad? Esperemos que a la siguiente no se nos vaya... Veamos qué tiene que decir el señor Gutierrez. Creo que lo que sigue será una buena charla con María.
Después de todo el sobresalto, en cierta forma Jacob está contento de que ese fantasma o lo que sea, se haya ido de ahi, aun así tiene mucho miedo de soltar el abrecartas, pareciera que fue lo único que le hizo daño, tal vez incluso tenga que cargarlo todos los días que venga al trabajo. Lo que le recuerda que tiene todavía muchos pendientes, y peor aún, tiene que dar explicaciones al Sr. Gutierrez cuando despierte, "¿Recordará algo de lo que pasó? ¿Seguirá en problemas?" piensa.
Jacob (respondiendo a Khaleb también en dirección de la oficina del Sr. Gutierrez) - Pues yo todavía no entiendo qué pasó, pero no siento que hayamos ganado algo. Por un momento pensé que el plan estaba dispuesto, que sólo habría que seguirlo, pero ahora que eso se ha marchado, no estoy seguro de cual es el siguiente paso en el plan. Pero supongo que María nos lo podrá aclarar. Por lo pronto estoy preocupado por mi trabajo.
Dice esto al tiempo que guarda el abrecartas en su bolsillo, y comienza a estrujarse las manos sudorosas por el nervio que le da volver a hablar con el señor Gutierrez. Además, tiene que encontrar alguna buena razón para pedirle a la secretaria que le permita quedarse con el abrecartas, "¿tal vez comprarlo?" piensa.
Ambos llegan a tiempo para escuchar la pregunta de Daniel.
Gutierrez - No puedo revelarle información confidencial. Lo que le puedo decir, es que debemos esperar a que llegue la policia. Hay una señora de limpieza muy peligrosa. Debemos encerrarnos y esperar que lleguen. No debe tardar en amanecer.
Ustedes saben que es la hora de la comida. De hecho tienen ya un poco de hambre. El ejecutivo se levanta y le pone botón a la puerta. Es entonces cuando se percata de Jacob.
Gutierrez - ¿No acaba de pasar para irse temprano?
Él está en lo suyo y casi sin esfuerzo cambia de tema y reinicia la plática con Daniel.
Gutierrez - Bien, señor Perez, ya lo recuerdo. No es el mejor momento, pero uno debe de trabajar con las circunstancias. Me gustaría comprarle el seguro más grande que tenga. Con todo incluido. Me han dicho que acostumbra traer distintos contratos para toda ocasión. Me agrada la gente prevenida. ¿Qué le parece si firmamos de una vez?
El ejecutivo, saca su chequera y escribe una cantidad.
Gutierrez - Esto debe de cubrir la inconveniencia actual, más la espera. Si mañana viene podemos firmar seguros similares para las oficinas de San Diego y Nagasaki.
